Gato exótico
El gato exótico es una raza de felino doméstico de pelo corto que los criadores desarrollaron cruzando a un Gato persa con un Gato British Shorthair, y que pesa de 3 a 6 kg en adulto.

Se la conoce como el Gato persa de pelo corto: conserva la cabeza ancha, los ojos grandes y el cuerpo compacto del persa, pero su manto de 2,5 cm de largo apenas exige cepillado. Su precio de partida ronda los 600 € en España, y el de un ejemplar de exposición de 4 meses asciende a 1500 €.
El exótico pertenece al grupo de razas de pelo corto que los catadores distinguen dentro de las Razas de gato reconocidas por la FIFe y la TICA. Para situarlo en ese mapa conviene compararlo con dos referencias claras. El Gato persa es el punto de partida genético y el pariente de pelo largo: idéntica expresión facial y mismo carácter tranquilo, pero con un manto de 7 a 10 cm que exige cepillado diario. El Gato siames ocupa el extremo opuesto: cabeza cuneiforme, pelo de 1 cm y temperamento vocal y activo, el contraste completo con la serenidad del exótico. Quien quiere leer qué significa cada gesto, posición o tono de voz que muestra su felino encuentra un mapa útil en Comprender a tu gato.
Parecido con el Gato persa
El parecido con el persa se sostiene en 5 rasgos que el catador anota en la ficha de raza. La cabeza es redonda y ancha, con mejillas marcadas y un hocico corto que mide de 3 a 4 cm. El cráneo de 12 cm de ancho separa dos ojos grandes, redondos y situados bajos. El cuerpo, de estructura semforin, mide de 30 a 35 cm en la cadera, con pecho amplio y patas cortas. Las orejas, pequeñas y redondeadas en la punta, cuelgan bajas. El manto, por fin, es de pelo corto denso, de 2,5 cm, con un subpelo grueso que le da el aspecto de peluche. Esa es la única diferencia estructural con el persa, y la que justifica el nombre de «persa de pelo corto».
Carácter y comportamiento
El carácter del exótico es el rasgo que lo distingue de cualquier otra raza de pelo corto de pelo corto. Es un gato tranquilo, poco exigente y de energía moderada: juega 2 sesiones de 15 minutos al día y el resto del tiempo duerme, una media de 14 horas diarias. No es un felino vocal; maúlla poco y de forma suave, lo que lo convierte en la raza que mejor convive en un apartamento. Reconoce 2 o 3 personas de la familia con fidelidad, prefiere el regazo al juego brusco y tolera la presencia de otros animales si la introducción fue progresiva. Esa calma explica por qué los criadores lo recomiendan a familias con niños y a hogares en los que el dueño pasa muchas horas fuera: el exótico soporta la soledad mejor que razas más sociables, sin por eso volverse distante.
Cuidado del pelo corto
Cuidar el pelo del exótico exige menos tiempo que el del persa y más que el de un común, y se resume en 3 gestos. Cepillado 3 veces por semana con un peine de púas finas, suficiente para retirar el pelo muerto y repartir el sebo. Baño 1 vez cada 8 semanas, porque su subpelo grueso acumula grasa. Cepillado de dientes 2 veces por semana, un punto clave en las razas brachicéfalas como el exótico, cuyo hocico corto favorece la acumulación de sarro. Hay que añadir 2 cuidados específicos de su morfología: limpiar el pliegue nasal y las esquinas de los ojos con gasa y agua templada 1 vez al día, ya que el cráneo hundido canaliza las lágrimas hacia las mejillas, donde dejan la típica marca rojiza. Ninguno de estos gestos supera los 10 minutos diarios, pero todos son constantes.
Precio del gato exótico
El precio del exótico se mueve en una banda clara que el comprador debe conocer antes de elegir criadero. Los 4 factores que lo determinan son el pelaje, el sexo, la línea de cría y el destino del animal. Un ejemplar de compañía de 4 meses cuesta de 600 a 900 €; el mismo ejemplar, con título de exposición y pedigrí de 3 generaciones, sube a 1200-1500 €. Los machos con registro de cría se venden por 2000 €, y los ejemplares con el pelaje chocolate o el color silver shaded se sitúan en el tope, cerca de 1800 €. Estos importes incluyen 2 o 3 desparasitaciones, la primera vacuna y el pasaporte europeo; un criadero serio los declara por escrito. Fuera de esos precios, un exótico «de regalo» o «de criadero» por menos de 300 € es una señal de alarma sobre su procedencia y su salud.
| Pelaje | Compañía | Exposición | Cría |
|---|---|---|---|
| Blue, cream, white | 600-900 € | 1200-1500 € | 2000 € |
| Chocolate | 900-1100 € | 1500-1700 € | 2200 € |
| Silver shaded | 1000-1200 € | 1700-1800 € | 2400 € |
Enfermedades frecuentes en el exótico
Las enfermedades del exótico se explican por 2 causas anatómicas: la brachicefalia, o cráneo hundido, y la estructura del manto. La brachicefalia estrecha las vías respiratorias y produce la síndrome de las vías respiratorias superiores, con ronquidos, dificultad para respirar con calor y riesgo de apneas; también complica la alimentación porque el hocico corto hace que trague aire junto con el alimento. El manto denso oculta problemas de piel y favorece los nódulos si no se cepilla. A ello se suman 2 riesgos genéticos de la línea persa: el poliquistismo renal, que afecta a 2 de cada 10 ejemplares jóvenes, y la cardiomiopatia hipertrófica, presente en el 5% de la raza. Por eso un criadero serio entrega un test de poliquistismo y una ecocardiografía antes de la entrega, y el comprador debe pedirlos, no contentarse con la palabra del vendedor.
Cómo elegir un ejemplar
Elegir un exótico se reduce a 6 comprobaciones que el comprador puede hacer en el criadero. Verificar el pedigrí, que debe constar 3 generaciones y figurar en el registro de la entidad que certifica al criadero. Examinar la cabeza, que debe ser ancha y redonda sin deformaciones ni asimetrías en los ojos. Probar el manto, que al apretar se recupera en 1 segundo y no deja zonas calvas. Observar el hocico y la nariz, que no deben ser tan hundidos que el felino ronquee en reposo. Revisar el temperamento, que debe ser sereno y curioso, no asustadizo ni agresivo. Y comprobar la documentación: pasaporte europeo, plan de desparasitación y certificado de test de poliquistismo. Quien pasa por esas 6 pruebas tiene delante un ejemplar sano, de linaje trazable y de carácter estable, que es exactamente lo que justifica el precio de un gato exótico.